martes, 26 de mayo de 2015

¿Manipuló Constantino el Concilio de Nicea?

Aunque "El Código da Vinci", tan vendido, carece en absoluto de credibilidad histórica y cualquier crítica en este sentido resulta superflua –bien lo advirtió De Prada-, valga un ejemplo entre mil. Guillermo Juan Morado nos escribe acerca de si «¿manipuló Constantino el Concilio de Nicea?». Esta es su respuesta. 

Frente a la herejía de Arrio, que negaba la verdadera divinidad de Jesucristo, el Concilio de Nicea (325) fijó la ortodoxia cristiana al definir que el Hijo es “consustancial” con el Padre (“homoousios”). Una palabra no bíblica, “consustancial”, es introducida en el Credo para defender, con términos nuevos, la peculiaridad de la fe cristiana, profesada desde los orígenes: Jesucristo es el Hijo encarnado, de la misma sustancia que el Padre, unido esencialmente al Padre. No es una criatura, ni una especie de ser intermedio entre Dios y los seres creados, sino “Dios de Dios y Luz de Luz”. Sólo si Jesucristo es verdadero Dios, nosotros estamos salvados. 

La confesión de fe no se cambia en absoluto, sino que se explicita para hacer frente a explicaciones teóricas equivocadas que, con el pretexto de asimilar el cristianismo a la cultura helenística, terminaban por traicionar la herencia apostólica.

El Concilio de Nicea tiene lugar en un momento particularmente significativo, por cuanto estaba cuajando la instauración de un sistema de Iglesia imperial. Un teólogo notable como Eusebio de Cesarea se sentía fascinado por la idea de la convergencia, en los planes de Dios, entre el Cristianismo y el Imperio. La Providencia había guiado los destinos de la historia para hacer coincidir la aparición del Mesías con la paz imperial; la monarquía celeste con la monarquía romana.

El emperador Constantino personificaba, a los ojos de Eusebio, esa feliz coincidencia. Su papel no era meramente político, sino también religioso. Hará falta esperar el genio de San Agustín para que se plantee la adecuada distancia entre la Ciudad terrena y la Ciudad de Dios.

En la “Vita Constantini”, Eusebio de Cesarea exagera el papel desempeñado por el Emperador en los concilios y, en concreto, en el Concilio de Nicea. Al emperador le atribuye la tarea de abrir los debates, reconciliar a los adversarios, convencer a unos y doblegar a otros, instando a todos a la concordia. Constantino, según la imagen que de él nos da Eusebio, parece imponerse, incluso en cuestiones doctrinales, sobre los obispos reunidos en el Concilio.

¿Es real esta visión? ¿Puede sostenerse, con argumentos, la idea de que Constantino manipuló el Concilio de Nicea, imponiendo a todos los Obispos la doctrina del “homoousios” con la finalidad de garantizar la unidad religiosa del Imperio?

La realidad se distancia de esta imagen trazada por Eusebio. Es verdad que el Emperador defendió la relación entre la Iglesia y el Imperio; entre el bien del Estado y el bien de la Iglesia, pero su participación en el Concilio de Nicea, aunque destacada, fue mucho menos importante de lo que Eusebio de Cesarea nos quiere hacer creer.

El investigador J. M. Sansterre , en su obra “Eusebio de Cesarea y el nacimiento de la teoría cesaropapista”, examinó críticamente catorce textos que proceden del emperador, datados entre 325 y 335. Del análisis de esta documentación extrajo importantes conclusiones, decisivas para desmontar históricamente la construcción de Eusebio.

Constantino convocó el Concilio de Nicea con la finalidad de fomentar la unidad y eliminar la herejía. Se sintió obligado a velar por las resoluciones dogmáticas y disciplinares, pero jamás aspiró a suplantar a los Obispos. La intervención imperial la entendía como meramente subsidiaria, puesto que la norma última en cuestiones doctrinales había de ser, como de hecho fue, las tradiciones y los cánones eclesiales y la asistencia del Espíritu Santo a los Obispos. Únicamente si los Obispos no conseguían hacer cumplir las decisiones conciliares, el Emperador estaba dispuesto a intervenir para aplicarlas; jamás para imponerlas él mismo.

Constantino no reclama para sí una supremacía sobre el concilio en cuestiones de fe; prerrogativa que, junto a otras, sí está dispuesto a reconocerle Eusebio, quien convierte al emperador en algo más que un guardián de la Iglesia, viendo en él la cúspide religiosa suprema del mundo visible.

El análisis de los documentos imperiales de 325 a 335 prueba, por tanto, de modo concluyente que el emperador no influyó en el Credo de Nicea. Pero, además, idéntica conclusión se deduce del estudio de la cristología de Constantino, que se deja entrever en alguna de sus cartas. El emperador carecía de la preparación teológica necesaria para dominar los problemas que se abordaron en Nicea. Su cristología es decidamente pre-nicena, como muy bien ha explicado Alois Grillmeier en su importante estudio “Cristo en la tradición cristiana”.

Más allá de visiones precipitadas, bien sean polémicas o apologéticas, el estudio serio de las fuentes se presenta, también en este caso, como el único recurso para reconstruir, de modo fiable, el pasado.

viernes, 22 de mayo de 2015

LA EUCARISTIA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO



1.-INTRODUCCIÓN 


Hola, creo este tema puede ser muy interesante.Siempre que he leido debates entre católicos y protestantes veo que se usa el N.T. para hablar sobre la Sagrada Escritura, obviamente es lo correcto, no obstante también es cierto que en el A.T. se nos muestran unas prefiguraciones de este Sacramento que pienso estaría bien conocerlas, de esta forma podemos plantear el debate de otra manera costandole más al no católico, atacar la Eucaristia. La verdad es que quien niega el sacramento de la Eucaristia y todo lo que éste conlleva esta negando muchos pasajes bíblicos muy importantes, no solo del N.T. sino también del A.T. 

2-LA SAGRADA EUCARISTIA PREFIGURADA EN EL A.T. 

5Elijan un animal sin ningún defecto, macho y de un año; podrá ser cordero o cabrito. 6 Deberán guardarlo hasta el catorce de este mes, y a la hora del crepúsculo, lo inmolará toda la asamblea de la comunidad de Israel. 7 Después tomarán un poco de su sangre, y marcarán con ella los dos postes y el dintel de la puerta de las casas donde lo coman. 8 Y esa misma noche comerán la carne asada al fuego, con panes sin levadura y verduras amargas. 9 No la comerán cruda ni hervida, sino asada al fuego; comerán también la cabeza, las patas y las entrañas. 10 No dejarán nada para la mañana siguiente, y lo que sobre, lo quemarán al amanecer. 11Deberán comerlo así: ceñidos con un cinturón, calzados con sandalias y con el bastón en la mano. Y lo comerán rápidamente: es la Pascua del Señor. 12 Esa noche yo pasaré por el país de Egipto para exterminar a todos sus primogénitos, tanto hombres como animales, y daré un justo escarmiento a los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. 13 La sangre les servirá de señal para indicar las casas donde ustedes estén. Al verla, yo pasaré de largo, y así ustedes se librarán del golpe del Exterminador, cuando yo castigue al país de Egipto. 14Este será para ustedes un día memorable y deberán solemnizarlo con una fiesta en honor del Señor. Lo celebrarán a lo largo de las generaciones como una institución perpetua. Éxodo 12,5-14 

Verán claramente que para que el primer nacido fuera salvado, tenían que comer el Cordero. No es ésto lo que hacemos en el sacrificio de la Misa? No somos salvados al consumir el Cuerpo y la sangre del Cordero como se muestra en Juan Capítulo 6:33-58?...Claramente aqui vemos la primera prefiguración de la Eucaristia. 

"He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo." Estas son palabras habladas por Juan Bautista en Juan 1,29 cuando vió a Jesús acercarse. Cristo es el cordero, nosotros comemos ese cordero en la Eucaristia, un hecho similar a lo que acontencia en el libro de Éxodo. 

13Efectivamente, aquella misma tarde se levantó una bandada de codornices que cubrieron el campamento; y a la mañana siguiente había una capa de rocío alrededor de él. 14 Cuando esta se disipó, apareció sobre la superficie del desierto una cosa tenue y granulada, fina como la escarcha sobre la tierra. 15Al verla, los israelitas se preguntaron unos a otros: “¿Qué es esto?”. Porque no sabían lo que era.Entonces Moisés les explicó: “Este es el pan que el Señor les ha dado como alimento. 16 El Señor les manda que cada uno recoja lo que necesita para comer, según la cantidad de miembros que tenga cada familia, a razón de unos cuatro litros por persona; y que cada uno junte para todos los que viven en su carpa”. Exodo 16,13-16 

Aqui se presenta la historia de las codornices y el maná, el cual sirvio de alimento a los Israelitas en el campamento. DIOS provee el alimento corporal por los cientos de miles envueltos. Te puedes imaginar cuanto alimento era requerido por toda esta gente cada día?. Habían 600,000 hombres sin contar las mujeres ni los niños.(Éxodo 12:37) 

Tanto las codornices como el mana nos prefiguran lo que ha de venir, la Eucaristia , el poder disfrutar del cuerpo y la sangre de Cristo. 

El maná en el desierto es infinitamente inferior a la Santa Eucaristía descrita en Juan 6:1-70. Si la Santa Eucaristía no fuera el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Cristo Jesús, entonces eso haría la prefiguración del Antiguo Testamento –maná milagroso- superior a la Sagrada Eucaristia lo cual seria totalmente ilógico y antibiblico ya que: 

Siempre la realidad del Nuevo Testamento es más grandiosa que la prefiguración del Antiguo Testamento. 

La casa de Israel llamó “maná” a ese alimento. Era blanco como la semilla de cilantro y tenía un gusto semejante al de las tortas amasadas con miel. Exodo 16:31 

Este alimento nos esta prefigurando lo que después de muchos años hubo de venir, la Cena del Señor: 

Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman, esto es mi Cuerpo». Mateo 26:26 

Con ambos alimentos el pueblo de Dios sobrevivio, y sigue sobreviviendo, el maná alimento en el desierto al pueblo de Dios guiado por Moises.La Eucaristia alimenta al pueblo de Dios, la Iglesia Católica, guiada por el Sucesor de San Pedro. 

El Señor respondió a Moisés: “Pasa delante del pueblo, acompañado de algunos ancianos de Israel, y lleva en tu mano el bastón con que golpeaste las aguas del Nilo. Ve, 6porque yo estaré delante de ti, allá sobre la roca, en Horeb. Tú golpearás la roca, y de ella brotará agua para que beba el pueblo”. Así lo hizo Moisés, a la vista de los ancianos de Israel.Exodo 17, 5-6 

El pueblo de Israel bebio agua que Moises hizo brotar de una roca. Asi nosotros bebemos la sangre que brota de nuestra roca, Cristo.El agua antes ahora la "sangre de Cristo". 

Pero no solamente esto sino también observamos como en el A.T. ya hay consecuencias graves para quienes indignamente quieren tocar o comer lo que el Señor nos ha dejado: 

Cuando llegaron a la era de Nacón, Uzá extendió su mano hacia el Arca de Dios y la sostuvo, porque los bueyes habían resbalado. 7 Entonces la ira del Señor se encendió contra Uzá, y Dios lo hirió allí mismo por ese error. Así el murió junto al Arca de Dios. 2Samuel 6,6-7 

Esto es un aviso de que ocurrira si alguien participa indignamente en la Sagrada Eucaristia como bien nos lo aclara San Pablo en en 1 Cor.11:27.Pero la realidad de una muerte espiritual siempre será mayor que la muerte física por eso aquellos que no participan indignamente en este Sacramento sufrirán consecuencias mayores que las que sufrio el mismo Uzá. 

Y ya para terminar veamos lo que nos cuenta Malaquias: 

"Desde la ascensión del sol hasta el abajamiento de ello Mi nombre ha sido glorificado entre los Gentiles; y en todo lugar incenso es ofrecido a Mi Nombre, y una Ofrenda Pura: porque Mi Nombre es grande entre los Gentiles, dice el Señor Todopoderoso." 
Malaquías 1:11, 

Cada minuto de cada día, en todo el mundo, la Iglesia Católica celebra el sacrificio de la Misa, y ofrece incenso y una "Ofrenda Pura",la Santa Eucaristía, la "Presencia Verdadera" de Jesucristo al Nombre de DIOS. 

¿Cuantas otras Iglesias obedecen este mandato del Señor Todopoderoso? 
Malaquías dijo que no habría más sacrificios de sangre a DIOS como se hizo en el Antiguo Testamento. La Iglesia Católica ofrece el sacrificio de la Misa, y una 'Oblación pura', la Sagrada Eucaristía, en todo el mundo, a toda hora. Esta profecía de Malaquías ha sido cumplida por la Iglesia Católica,sinembargo no la han cumplido quienes no son católicos. 

¡Que Dios les Bendiga!


lunes, 18 de mayo de 2015

Las Dos Naturalezas de Jesús



Jesús es Dios en carne humana. El no es mitad Dios y mitad hombre. El es completamente divino y completamente humano. Esto quiere decir que Jesús tiene dos naturalezas: divina y humana. Jesús es la Palabra (verbo) que era Dios y estaba con Dios y que fue hecho carne. (Juan 1:1,14). Esto significa que el la misma persona de Jesús existen una naturaleza humana y una naturaleza divina. La naturaleza divina no fue cambiada. No fue alterada. El no es meramente un hombre quien tenía a Dios adentro” ni un hombre quién manifestaba el principio de Dios”. El es Dios, la Segunda persona de la Trinidad. “El Hijo es el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Hebreos 1:3 RV60), las dos naturalezas de Jesús no están mezcladas juntas”, ni están combinadas en una nueva naturaleza Dios-hombre. Están separadas pero funcionan como una unidad en la persona de Jesús. Esto es llamado La Unión Hipostática.



La siguiente tabla le podrá ayudar a ver las dos naturalezas de Jesús “en acción”:



Jesús como Dios
Es adorado (Mat. 2:2,11; 14:33).
 
Jesús como hombre
Adoró al Padre (Juan 17).
Se le ora (Hech 7:59).
 
Oró al Padre (Juan 17:1).
No tuvo pecado (1 Ped. 2:22; Heb. 4:15).
 
Fue tentado a pecar (Mat. 4:1).
Es omnisciente (Juan 21:17).
 
Creció en sabiduría (Luc. 2:52).
Da vida eterna (Juan 10:28).
 
Pudo morir (Rom. 5:8).
En El habita la plenitud de la Deidad (Col.2:9).
 
Tiene un cuerpo de carne y hueso (Luc 24:39).



La Communicatio Idiomatum 

Una doctrina que está relacionada a la Unión Hipostática es la communicatio idiomatum (Latin para “comunicación de propiedades”). Es lo que enseña que los atributos tanto de lo divino como de lo humano son atribuidos a la persona de Jesús. Esto significa que el hombre Jesús podía reclamar a la gloria que tenía con el Padre antes que el mundo fuese hecho (Juan 17:5), reclamar haber descendido del cielo, (Juan 3:13), y además reclamar omnipresencia (Mateo 28:20). Todos estos son cualidades divinas las cuales fueron reclamadas por Jesús; por eso, los atributos de propiedad divina fueron reclamados por la persona de Jesús. 

Errores que Cometen los Cultistas 

Uno de los errores mas comunes que las sectas no-Cristianas cometen es el no entender las dos naturalezas de Cristo. Por ejemplo, los Testigos de Jehová se enfocan en la humanidad de Jesús e ignoran su divinidad. Ellos repetidamente citan versos que tratan con Jesús como hombre y tratan de ponerlos en contra de aquella escritura que demuestra que Jesús es además divino. Por otro lado, la Ciencia Cristiana hace lo opuesto. Ellos se enfocan en las escrituras que demuestran la divinidad de Jesús hasta el punto de negar su verdadera humanidad. 

Para un entendimiento propio de Jesús y a la misma vez, todas las otras doctrinas que se relacionan con El, se deben definir y entender propiamente sus dos naturalezas. Jesús es una persona con dos naturalezas. Por esto es que el podía crecer en conocimiento y estatura (Lucas 2:52) y al mismo tiempo conocía todas las cosas (Juan 21:17). El es la Palabra Divina que se hizo carne (Juan 1:1,14). 

La Biblia es acerca de Jesús (Juan 5:39). Los profetas profetizaron acerca de El (Hechos 10:43). El Padre dio testimonio de El (Juan 5:37; 8:18). El Espíritu Santo dio testimonio de El (Juan 15:26). Las obras que Jesús hizo dieron testimonio de El (Juan 5:36; 10:25). Las multitudes dieron testimonios de El (Juan 12:17). Y, Jesús dio testimonio de El mismo (Juan 14:6; 18:6). 

Otros versos para considerar cuando examinamos su deidad son Juan 10:30-33; 20:28; Colosenses 2:9; Filipenses 2:5-8; Hebreos 1:6-8; y 2 Pedro 1:1. 1 Timoteo 2:5 dice “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”. Ahora mismo, hay un hombre en el cielo en el trono de Dios. El es nuestro abogado para con el Padre (1 Juan 2:1). El es nuestro Salvador (Tito 2:13). El es nuestro Señor (Romanos 10:9-10). El es Jesús.

4000 Archivos de Apologetica: http://todoapologetica.blogspot.com/2015/01/4000-archivos-de-apologetica.html